“La molécula de Dios”

7 junio, 2020 Por Milenio

Esta semana celebramos el Dia Mundial del medio Ambiente, una plataforma global que reúne gobiernos, empresa y ciudadanos en torno a este asunto apremiante como es el ambiental. En el 2020 el tema ha sido la biodiversidad, la base que sustenta toda la vida en la tierra y debajo del agua, motivo de preocupación tanto urgente como existencial. Lo que comemos, lo que respiramos, lo que bebemos, no existiría sin los servicios de la naturaleza.

Las plantas marinas producen mas de la mitad del oxigeno de nuestro planeta; un solo árbol es capaz de limpiar nuestro aire absorbiendo 22 kilos de dióxido de carbono y liberando oxigeno a cambio. Eventos como incendios, en la Amazonia, California y Australia; la invasión de langostas en el cuerno del África y ahora el Coronavirus demuestran la relación inextricable entre los humanos y las redes de la vida en las que vivimos, todo un mensaje de la naturaleza a nuestra especie.

Una de las realidades más preocupante de nuestra casa común es que cada vez mas nuestra atmósfera se descompone, solo resta el 50% del oxigeno libre y vital para la vida. La atmósfera está invadida de moléculas toxicas como el bióxido de carbono y metas pesados que se mezclan con el oxígeno causando daños orgánicos a todos los seres vivientes. Estas moléculas desequilibran la atmósfera causando una disminución en la producción de agua y humedad, elevando así la temperatura de la Tierra. La fisiología del homo sapiens se desequilibra, su cuerpo se invade de metales pesados y tóxicos, que no permiten oxigenar bien sus tejidos y órganos. Los que permite el equilibrio en el sistema son los árboles; si acabamos con los arboles destruimos el equilibrio de nuestro sistema y los pocos que quedan se enferman y no alcanzar a desintoxicar la atmósfera.

Existe una molécula que da vida y equilibrio, “la Clorofila”, que algunos la llaman la Molécula de Dios. Las plantas indudablemente son los seres más importantes de este planeta, gracias a ellas los demás seres vivientes, podemos obtener sólo el alimento, sino el oxígeno que hace posible la vida en nuestro planeta.

La Clorofila es la magia de la naturaleza, y para equilibrar nuevamente el sistema, debemos utilizar los mismos principios de nuestro hábitat, donde nada se crea, todo se transforma, y la clave la encontramos en esta Molécula de Dios, que da a las plantas el poder de mantener la vida. La molécula responsable de dar el pigmento a las plantas y transportar y transformar la energía del sol en los nutrientes de las plantas en el proceso llamado fotosíntesis, donde la clorofila separa la luz del sol, separa las moléculas del agua, llevando el hidrógeno hacia la planta y expulsando el oxigeno hacia la atmósfera, produciéndose así el alimento disponible, del planeta, en las propias plantas y luego en los animales que se alimentan de ellas.

El oxígeno que existe hoy en la atmósfera ha sido creado en millones de años de fotosíntesis, la que retira gran parte del bióxido de carbono, que expulsan no solo los mares, sino también nuestra contaminación ambiental. Gracias a la fotosíntesis y en ella la molécula de la vida, han permitido este equilibrio en nuestro planeta.

En Pereira tenemos un profesional de la salud, el doctor Carlos Arturo Velásquez, quien se destaca por reconocer el carácter humano de sus pacientes, sin importar su condición, garante de una entrega justa y desinteresada; en otros escenarios, seguramente por sus descubrimientos, estaría entre los candidatos a un premio Nobel. Una medicina con alma, donde lo fundamental es encontrar la causa de las patológicas, donde no se ataque simplemente la enfermedad, sino lo que produjo el desequilibrio. Siempre ha creído que los hábitos de vida, el medio ambiente y la alimentación son fundamentales para que exista un equilibrio en nuestro organismo, que solo es posible mantenerlo con un buen sistema inmunológico.

Su preocupación no ha sido otra que, restablecer la salud del planeta y en ella, el equilibrio del ser humano con su entorno, desarrollando, tras varios años de investigación, una molécula orgánica que ya se encuentra inserta en la misma naturaleza: la clorofila, llevando su uso en aspersiones aéreas, para desintoxicar nuestro habitad, purificando así el medio ambiente, permitiendo la activación de átomos como el hidrógeno, el nitrógeno y el oxígeno, permitiendo así la captación de átomos y moléculas pesados, como el plomo, el cloro y el carbono, equilibrando la atmósfera y liberándola de moléculas toxicas que alteran su composición normal.

Cuando la clorofila se encarga de estas moléculas pesadas, caen a la tierra por efecto de gravedad y son absorbidas como nutrientes sirviendo para un proceso natural fertilizante. Un entorno limpio de metales pesados como el plomo, permite un equilibrio y una buena salud.

Padre Pacho