“La última revolución sexual”

Los cambios sociales de las últimas décadas están llevando a reestructurar el modelo de pareja tradicional. Algunas conviven sin ningún tipo de compromiso; otras conformadas por personas del mismo sexo. Hoy surge un nuevo tipo de pareja abierta, aquellos que tienen relaciones sentimentales con varias personas al mismo tiempo. No son polígamas ya que no ponen énfasis en el matrimonio y en la posibilidad de tener varios amantes; no son “swinger” por qué no es un simple compartir de parejas, son compromisos de amor, según ellos, basados en el respeto, el cuidado mutuo y expresado por relaciones duraderas.

Estas relaciones amorosas, simultáneas y con pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados, con individuos que se consideran a sí mismos emocionalmente capaces de tales relaciones, se les denomina poliamorosas; atracción entre varias personas sin que con ello se cree un conflicto
en la relación. Los “poli” como también se les designa poseen un refrán que les identifica: “Si amas algo, déjalo libre; si regresa es tuyo, si no, nunca lo fue”.

Quienes defienden este tipo de relación, consideran que el amor no tiene que estar restringido, porque si quieres a alguien, deseas lo mejor para esa persona y eso incluye poder ampliar su vida amorosa y sentimental. La única condición es el amor entre las personas y la aceptación de la relación por parte de todas ellas. El poliamor tiene sus fundamentos en un amor con mayúscula, donde el sexo no es lo que importa, sino la relación de intimidad que se mantenga entre las personas.

Hoy muchos códigos civiles están en jaque, ya que se vienen formalizando mediante escritura pública notarial, relaciones llamadas “poliafectivas”, estableciéndose derechos matrimoniales, declaración de renta conjunta, seguridad social con varios beneficiarios; una brecha jurídica en el código civil, provocada por las ambivalencias de nuestros legisladores, quienes no han stablecido claramente si otros modelos de relaciones constituyen o no una unión estable.

Me pregunto: ¿Poligamia y poliamor son conceptos similares o filosofías con ideales diferentes? ¿Podrá la monogamia seguir siendo parte fundamental de la estructura social de nuestra cultura, uando algunas personas comprometidas buscan relaciones paralelas? La atracción es distinta al amor; el querer implica posesión, el amor es total donación. El que ama no pide nada a cambio, olo se da. El poliamoroso esconde siempre un grado de inmadurez afectiva, porque
busca quien le ame, no tanto a quien amar.

Padre Pacho