¿Es el aborto la solución?

El mosquito Aedes aegypti, el mismo portador del dengue y el chikungunya, que apareció en la década de los cuarenta en el bosque de zika, en Uganda, abre hoy una polémica que supone, que aquellas mujeres embarazadas e infectadas por este virus, podrían contagiar a sus bebés, causando que estos tengan un menor desarrollo cerebral en su cavidad craneal, posibilitando, microcefalias y el síndrome de Guillain-Barrè.

Un comunicado emitido por la Santa Sede, revela que no hay evidencia científica concluyente, que conecte el virus del zika con estos síndromes. Se siembran falsas alarmas, promoviendo una cultura de muerte y justificando leyes abortivas por supuestos nacimientos, con defectos de nacimiento.

Terminar la vida de un niño no es preventivo, lo único que evidencia es el fracaso de una comunidad internacional que no es capaz de detener la propagación de una enfermedad con un tratamiento adecuado a mujeres embarazadas, buscando soluciones en el más indefenso de los seres, el niño que está por nacer.

Esta coyuntura ha sido aprovechada por algunas instituciones para promover el aborto como una posible solución a esta emergencia sanitaria global, que no solucionaría en nada según los expertos el problema, siendo más una recomendación temeraria como la que hiciera Mónica Roa vocera de la ONG Women’s Link Worldwide, cuando declara ante un diario español, que aunque no es una recomendación, si es una oportunidad para informar sobre que opciones tienen las mujeres y una de ellas es poder abortar.

Genny Rengifo, antropóloga colombiana especialista en epidemiologia, afirma que el aborto no soluciona nada, porque el virus sigue circulando. La solución a enfermedades como el zika sería la prevención, por medio de cambios de hábitos y una responsabilidad social por parte de los sistemas de salud. Concluye la especialista que no todas las embarazadas que contraen zika tienen bebés con malformaciones y enfatiza que lo más importante de esta realidad es defender la vida tanto de la madre, como de quien está por nacer.

Hoy la corte constitucional casi por unanimidad tiene la obsesión de proferir un derecho absoluto para el aborto; muchos jueces creen que el solo deseo de la mujer a abortar es ya una razón suficiente y una nueva fuente para respetarle sus derechos; obsesión que les quita su razón de ser, como corte constitucional, defender los derechos y el más importante el derecho a la vida.

Padre Pacho

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